Editorial.

EDITORIAL

La ciudad con forma de guinda

17/03/2017 | 21:30 |

El sábado 11 de febrero último vivió la ciudad un acontecimiento de jerarquía, al disputarse un encuentro de rugby entre los seleccionados de Argentina XV, la segunda selección de rugby nacional, y Uruguay.

Se trata del equipo que compite en los torneos Sudamericanos, la Churchill Cup, la Nations Cup y la Americas Rugby Championship. En los campeonatos de mayor nivel, como el Mundial o la Rugby Championship, se presentan Los Pumas.

Hace tiempo que el rugby ha crecido en el gusto de la gente, que se entusiasma con cada presentación de Los Pumas y comienza a entender un deporte que en alguna época pareció exclusivo de ciertas élites, alejado del fútbol, el boxeo o el automovilismo en las preferencias.

La llegada del equipo a Bahía Blanca contó con un marco más que adecuado, verificable en las tribunas colmadas del club Villa Mitre, donde fanáticos, aficionados y entusiastas se reunieron para ver un espectáculo que, lamentablemente, es infrecuente por estas tierras.

Con un bahiense en su formación, Santiago Alvarez Fourcade, Argentina se impuso por 57 a 12, con la conversión de ocho tries, ofreciendo un espectáculo que maravilló y mostró las bondades de un deporte que, a fuerza de empuje, coraje y entrega, se ha ganado un lugar en la gente.

Nuestra ciudad ha sido además cuna del juego, con varios clubes participando de la Liga fundada en 1954 y miles de chicos que lo eligen. Ya en 1903 este diario dio cuenta de este “entretenido e higiénico juego inglés”, aprovechando la presencia del team del crucero inglés “Cambrian”, que enfrentó a un seleccionado local.

En 1935, se volvieron a verificar trabajos para incorporar el rugby, “deporte que alcanzó gran incremento por del entusiasmo de un grupo de sportsmen”. Ese año se enfrentaron, en carácter amistoso, Tiro Federal y Bahiense.

Un renglón especial para los organizadores del encuentro, y ojalá que no deban pasar otros 45 años (tomando la referencia de 1972, con la llegada del equipo sudafricano Gazelles) para vivir otro evento de esta jerarquía.

El seleccionado argentino, por último, desarrolló una valiosa actividad concurriendo al penal de Villa Floresta, dando clínicas y alentando la práctica de un deporte que es conocido por fortalecer valores de vida y solidaridad.